Yogures

Los yogures caseros son una excelente opción deliciosa y saludable porque controlas los ingredientes y mantienes los fermentos vivos. Es importante especialmente para los niños. Contienen Lactobacillus bulgaricus, Streptococcus thermophilus y pueden mantener millones de bacterias vivas. También se puede añadir los cultivos extra (bífidus, acidophilus) para aumentar el efecto probiótico.
Se preparan a base de leche tradicional (vaca, cabra, oveja) o vegetal (coco, almendra, soja, avena).
Hay yogures para todos los gustos: yogur griego, búlgaro, matsoni etc. Cada uno tiene su sabor y textura.
Nutrientes principales
Proteínas de alta calidad
Calcio y fósforo
Vitaminas del grupo B
Vitamina D (si la leche está enriquecida)
Menor lactosa que la leche (por fermentación)
En vegetales: grasas saludables, fibra y antioxidantes (según base)

Beneficios

Salud intestinal

  • Mejora la flora intestinal.
  • Ayuda a la digestión y al tránsito intestinal.
  • Puede aliviar síntomas de colon irritable leve.

Sistema inmunológico

  • Refuerza las defensas naturales.
  • Ayuda a prevenir infecciones intestinales.

Salud ósea

  • Alto contenido en calcio biodisponible.
  • Ayuda a mantener huesos y dientes fuertes.

Salud metabólica y cardiovascular

  • Puede ayudar a regular colesterol y glucosa.
  • Aporta saciedad y ayuda al control del peso.

Bienestar mental

  • Apoya el eje intestino–cerebro.
  • Puede mejorar el estado de ánimo y reducir estrés leve.

Yogur casero

  • Sin aditivos
  • Fermentos vivos
  • Menos azúcar
  • Más probiótico

Yogur industrial

  • Puede tener espesantes
  • A veces pasteurizado
  • Suele llevar azúcar
  • Menor efecto probiótico

Importante:

Usar leche de buena calidad.
Evitar azúcares añadidos.
Consumo ideal: 1 yogur al día.
Conservar en frío y consumir en 7–10 días.

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