Kombucha

Es una bebida fermentada ligeramente efervescente, de sabor agridulce, hecha a partir de té negro o verde, azúcar y un cultivo simbiótico de bacterias y levaduras llamado SCOBY.
Este proceso de fermentación le aporta propiedades probióticas, vitaminas B, antioxidantes y ácido acético.
Su sabor es algo agridulce y contiene menos de 1% de alcohol.
Composición:
Vitaminas: B1, B2, B3, B6, B12, ácido fólico, C, D, E y K.
Enzimas: invertasa, amilasa, catalasa, sacarasa, enzima coagulante, proteasa que ayudan a descomponer azúcares y otros componentes.
Ácidos orgánicos esenciales: ácido glucónico, ácido láctico, ácido acético, ácido úsnico.
Minerales: dependiendo del té o infusión que se use. Por ejemplo, el té rooibos contiene hierro, potasio, zinc, manganeso, cobre, calcio, magnesio, fluoruro.
Polisacáridos naturales.
Contenido mínimo de teína (en el caso del té) y aproximadamente 0,5% de alcohol.

Beneficios

Salud intestinal

  • Contiene probióticos vivos que ayudan a equilibrar la microbiota intestinal.

Sistema inmunológico

  • Aporta antioxidantes del té (verde o negro) y contiene ácidos orgánicos propios de los alimentos fermentados.

Compuestos bioactivos

  • Rica en polifenoles, que forman parte de su perfil antioxidante natural.

Composición hepática

  • Contiene compuestos vegetales propios del té con los que se elabora.

Peso

  • Es baja en calorías si no se le añade azúcar extra.

Energía

  • Contiene pequeñas cantidades de cafeína y vitaminas del grupo B, propias del té con el que se elabora.

Bienestar general

  • Forma parte de una alimentación consciente y equilibrada.

Importante:

Contiene trazas de alcohol (normalmente <0,5%).
No exceder 1 vaso al día al principio.
Evitar en embarazo, lactancia o si tienes sistema inmune comprometido.
Mejor kombucha natural, no pasteurizada y baja en azúcar.

Es crucial consultar a un profesional de la salud antes de incluir kombucha si se tienen dudas o condiciones médicas preexistentes. 

Participa en los talleres

Solicita información.